Pierde Roman “El Chocolatico” Gonzalez. Ahora es cuando es. ¿Gallito o Cuadra?

Sacado de Boxing Scene.|Traducido por Rudy Lopez

En una batalla de grandes golpes, Srisaket Sor Rungvisai (42-4-1, 38 KOs) ganó una decisión por mayoría de doce ronda sobre el invicto Roman “Chocolatito” González (46-1, 38 KOs) Para capturar el título del CMB super mosca. Las puntuaciones fueron 113-113 para un empate, 114-112, 114-112.

González es considerado como uno de los mejores libra por libras del boxeo en el mundo, era el gran favorito para ganar la pelea. Sor Rungvisai ahora es dos veces campeón del CMB.


Hubo un drama inmediato en la primera ronda, después de Sor Rungvisai tumbó a González con un golpe al cuerpo en los últimos treinta segundos. González se levantó en la cuenta de ocho.

Sor Rungvisai estaba llevando la pelea a González en la segunda ronda. Estaban negociando golpes muy fuertes y muchos de ellos dando en el blanco. La tercera ronda comenzó con más operaciones y una vez más Sor Rungvisai pareciera lastimar a Roman. Hubo un choque de cabezas que provocó una cortada en el ojo derecho de González. 

González tiene un sentido de urgencia después de eso y empezó a provocar. Eventualmente llegaron cerca y fue una pelea de cuerpo a cuerpo. González se recuperó de algunos grandes golpes en los momentos finales. En el quinto, fue toda ofensa de Sor Rungvisai pero poca defensa y González fue capaz de aterrizar un montón de manos duras y precisas.
González estaba descargando al inicio de la sexta ronda. Hubo otro choque de cabezas donde González tuvo tiempo de recuperarse. Cuando la pelea se reinició, fue una pelea de fuego

El ocho estaba cerca, con otra batalla del tu por tu que González ganaba y se veía mucho más preciso. Ya dentro de el noveno González pareciera haber recuperado el espacio perdido con los golpes más llamativos, pero Sor Rungvisai estaba aterrizando un montón de golpes también.
González seguía derramando sangre de el lado derecho de su rostro cuando entró en el décimo. Nunca dieron un paso atrás, ambos guerreros negociaron la pelea intercambiando en la corta al duro pero con guantes. La undécima ronda fue controlada en su mayor parte por Sor Rungvisai, que cambió su estrategia y pareciera conectar mejor a Roman.
González dejó que todo saliera en la duodécima ronda, ya que estaba lanzando un ejército de golpes y el aterrizaje de muchos de ellos en Sor Rungvisai era evidente. El boxeador tailandés estaba a punto de hacer historia y aún no lo sabía.