La mejor amiga del boxeador no es la curda.

Por: Roberto Gozalez Phd.

¿Cómo afecta el alcohol a tu rendimiento deportivo?

El alcohol es una droga legal cuya aceptación social ha hecho aumentar su consumo, llegando a sobrepasar incluso al tabaco. Su alto consumo es un factor de riesgo no solo por todos los accidentes que genera, sino también por los efectos negativos que causa en el cuerpo.

La ingesta moderada, y por  supuesto la excesiva y prolongada, de alcohol puede tener importantes consecuencias perjudiciales para nuestro organismo, algunas de ellas con  el agravante de que pueden resultar irreversibles.

Descubre cómo puede afectar el alcohol a nuestro rendimiento y a las etapas de volumen y definición en un deportista.

¿Qué efectos provoca el alcohol en los deportistas?

Las bebidas alcohólicas generalmente tienen un contenido calórico bastante alto y sin embargo su efecto saciante es muy bajo. Solamente este hecho implica que el consumo de bebidas alcohólicas ya sea bastante perjudicial de por sí, pero resulta más grave aún que estas calorías no vayan acompañadas por ningún mineral o vitamina que al menos favorezcan alguna función fisiológica.

Los siguientes son los peores efectos que puede tener la ingesta moderada de alcohol en deportistas.

1. Aumento de la grasa corporal

En primer lugar, debemos saber que cada gramo de alcohol aporta 7 calorías a nuestro cuerpo.

Estas calorías no se metabolizan como los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas. Lo que ocurre es que el cuerpo detecta al etanol que contienen las bebidas alcohólicas y lo trata como un veneno que tiene que eliminar de forma prioritaria. Al tener que eliminar al alcohol a toda costa, el metabolismo del resto de los macronutrientes se detiene, por lo que no solo nos costará más perder grasa, sino que además seremos más propensos a ganarla.

El alcohol no solo afecta a nuestra cantidad de grasa, sino que también origina efectos muy perjudiciales como los siguientes:

• Pérdida de masa muscular.

• Riesgo de sufrir ciertos tipos de cáncer.

• Disfunciones muy graves en nuestro cerebro.

2. Descenso de la testosterona

La testosterona es una hormona anabólica que favorece la síntesis proteica, lo cual lleva a un aumento de nuestra masa muscular.

Todo esto significa que si el alcohol disminuye los niveles de testosterona, de forma indirecta provoca que la cantidad de masa muscular que generamos no sea la óptima.

Por otra parte, estudios recientes indican que existe una relación entre el consumo moderado de alcohol y ciertos tipos de cáncer como el de mama o el esofágico, por lo que queda desmentido el mito de que el alcohol con moderación es saludable.

3. Alteraciones en los neurotransmisores

Los neurotransmisores son moléculas que regulan ciertas reacciones en nuestro cerebro. Si éstos se alteran se provoca que disminuyan las sinapsis que se generan en el cerebro. Y esto es importante puesto que las sinapsis son las encargadas de transmitir el impulso nervioso entre las neuronas.

El efecto final de esta disminución de las sinapsis es la ralentización del pensamiento, el cambio de conducta y la confusión de ideas, creando un efecto devastador en la salud mental del individuo.